El Malestar tiene solución

ansiedad, angustia, depresión, el malestar tiene solución El siglo anterior se caracterizó por los grandes avances realizados por la medicina y las ciencas en la erradicación de las enfermedades orgánicas. Estas enfermedades han sido reemplazadas, cada vez más, en nuestra cultura, por el malestar psíquico y sus secuelas. Pero paradójicamente consultar a un psicoanalista se ha tornado en una especie de tabú, en tanto se le asocia errónea y prejuiciosamente con la locura. Y así la depresión, los estados y crisis de angustia, las fobias, las obsesiones, la timidez, la inseguridad, las dificultades sexuales, el insomnio, los celos, las adicciones, la anorexia, la bulimia y los sentimiendos de culpabilidad se constituyen en una carga insoportable, incapacitante, con la que el sujeto sobrevive en un estado de limitación que puede conducirlo hasta la soledad y la marginación.

dolores físicos producidos por el malestar psíquicos tiene soluciónMuchas veces estos malestares hacen presa del cuerpo bajo la forma de dolores o molestias a las que la medicina no encuentra justificación, porque sus causas no aparecen en radiografías, ni ecografías, ni análisis de sangre. Están en el psiquismo del sujeto. Y en consecuencia las medicinas ni los curan ni los alivian. Por otra parte los ansiolíticos, antidepresivos, tranquilizantes e hipnóticos para dormir pueden conducir al sujeto a la adicción y a trastornos secundarios que no sólo no mejoran su calidad de vida sino que la empobrecen. La psicoterapia psicoanalítica, aunque con poca historia y tradición en nuestra cultura, es el camino de la cura del malestar psíquico y psicosomático.

El psicoanálisis constituye la vía por la cual el paciente descubre la raíz de sus males. En la relación con un psicoanalista cada uno puede hacerse el auténtico artífice de su vida. Una entrevista no lo compromete a más. Solicítela a través de los teléfonos 91 388 61 19, 91 388 63 10 ó bien en el 91 388 60 17, y habrá dado un primer paso importante en su vida para conocerse a si mismo y a los que le rodean. Este es el comienzo de la solución.